Estoy bien, ¿para qué cambiar?

En este artículo trataremos sobre las resistencias al cambio, el tiempo que destinamos de media al smartphone y las consecuencias que podemos padecer.

Sinceramente al principio no daba importancia a qué relación tenía con mi smartphone, aunque con el tiempo vi que ciertos aspectos eran mejorables.

Si piensas en la relación que la mayoría de personas tenemos con el smartphone, ¿crees que hay algún aspecto que podría mejorar?

Tabla de contenidos (ocultar)

  1. Resistencias al cambio
  2. ¿Cuánto tiempo destinas a tu smartphone?
  3. Consecuencias de la dependencia al smartphone
    1. ¿Cómo cambian las relaciones sociales?
    2. ¿Influye en el trabajo?
    3. ¿Cómo cambia la relación contigo mismo?

Resistencias al cambio

En muchas situaciones de mi vida me he resistido al cambio.

He escogido la opción incómoda simplemente por el hecho que ya estaba habituado a esa. Como dice el refrán, “más vale malo conocido que bueno por conocer”.  

Cambiar un hábito cuesta. Numerosos estudios científicos demuestran que las personas somos animales de costumbres. Por ejemplo, nos gusta un tipo de música y un tipo de comida. Si probamos de escuchar una música radicalmente diferente a nuestro estilo, aparecerán las resistencias.

Las resistencias son un conjunto de pensamientos, emociones y sensaciones corporales que aparecen cuando hacemos algo diferente al que estamos habituados. Así, una persona que sólo le guste la música pop y se proponga escuchar una sinfonía de Beethoven, probablemente experimentará esas resistencias, por ejemplo, en forma de pensamiento: “la música clásica es para gente aburrida”. En ese caso, vemos cómo la resistencia tiene un componente irreal.  

Una persona que quiera cambiar sus hábitos respecto al uso del smartphone, probablemente experimentará resistencias en forma de pensamientos que se alejan de la realidad. Te propongo que puedas ver si realmente estás bien o, siendo honesto contigo mismo, hay alguna cosa que te gustaría mejorar?

¿Cuánto tiempo destinamos al smartphone?

Te invito a que hagas una reflexión sobre cuánto tiempo has dedicado a estar con tus mejores amigos durante el último mes. ¿Te sientes bien así?

Y ¿cuánto tiempo has estado con tu smartphone?

¿Tienes alguna aproximación sobre la cifra?

¿Puedes imaginarte cuánto tiempo pasan con el móvil tus personas queridas?

De media, los españoles estamos cada día  3h 22m al móvil (fuente: rastreator.com)

Quizás ya has visto este video. Si no lo has visto, te animo a que lo hagas:

https://vimeo.com/306409518

Independientemente de la marca publicitaria que promueve el anuncio, comparte un mensaje que a mi me ha emocionado: la cantidad de tiempo que pasamos utilizando la tecnología comparado con el poco tiempo que destinamos a nuestras amistades.

Lo más importante en esta vida, es la prioridad más importante en tu agenda?

Consecuencias de la dependencia al smartphone

  • ¿Cómo cambian las relaciones sociales?

Se compara las relaciones de amistad con una planta. Hay que sembrarla, regarla, quitarle las malas hierbas, abonarla… y eso requiere tiempo.

Así pues, con esa invasión que las pantallas han hecho en nuestra vida, es difícil defender la idea que el tiempo que dedicamos a nuestras amistades es el mismo.

A la vez, hay que hablar de calidad. ¿Te suena estar en una mesa rodeado de gente que sólo mira a sus pantallas? La calidad de una cena dónde los asistentes están interactuando con personas que no están en la mesa, hace que la calidad baje.

  • ¿Influye en el trabajo?

Las horas con más usuarios en Facebook es en las horas de oficina. En el trabajo también estamos rodeados de pantallas. Así pues, es fácil caer en la tentación de ir a husmear en las redes sociales, que se han convertido en la nueva cafetería donde estar al corriente de las últimas novedades.

No hace tantos años que el ambiente en el trabajo era muy diferente. En el trabajo la tecnología era mínima y la fuentes de distracción eran menores. Me impacta ver una oficina de ingenieros sin pantallas:

La tecnología nos permite ser más productivos y improductivos a la vez. Como toda herramienta, merece la pena utilizarla con sentido común.

  • ¿Cómo cambia la relación contigo mismo?

Según la edad que tengas, recordarás de pequeño aburrirte. Quizás de vacaciones en el pueblo los veranos parecían interminables. Ese aburrimiento profundo es el que estimula la creatividad a los niños: ¿vamos a oler nubes? ¿vamos a ser leones?

Ahora, ni los niños ni los adultos tenemos espacio para el aburrimiento. Como un remedio milagroso, los niños reciben la tablet y el problema en cuestión se termina.

Más allá de no aburrirse, ¿cuál es el precio que pagamos de estar permanentemente empantallados?

El precio que pagamos es el no ser consciente de qué necesitamos. ¿Te ha pasado estar en el ordenador, tener sed y no darte cuenta? Ese es uno de los efectos que tenemos al estar conectados permanentemente. Sabemos si el smartphone tiene cobertura y batería, mientras nos olvidamos de si necesitamos ir al baño, descansar o bien un abrazo de un ser querido.

¿Sientes dependencia a tu smartphone y te estás planteando cambiarlo? Si es así te invito a que me escribas un correo electrónico (mail to: hola@tubienestardigital.com) diciéndome qué te ha parecido este artículo y qué piensas de eso. Cualquier duda plantéala. Estaré encantado de responderte y poner un poco de luz en  tu camino.

Adrià Cabestany

Ayudo a personas dependientes de su smartphone a mejorar su relación con la tecnología para ser más productivos y tener más tiempo para sus seres queridos. Descarga ahora la Guía “El ingrediente secreto para conectar contigo” y el Checklist “Tecnología y tiempo libre”.

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